Nuestra declaración sin titubear: mal endémico de la PYME cualquiera que sea su forma, tamaño, ubicación y sector….
Si bien es cierto que, por suerte, parece que cada día son menores los casos que nos encontramos de que el fundador con ochenta y pico de años “pululea” por las empresas que sus hij@s están dirigiendo en la actualidad, todavía existen y son un gran número que, en muchos casos, ha hecho que por las diferencias en criterio de las nuevas formas, versus las “antiguas”, han hecho colapsar a empresas y hacerlas fracasar y cerrar.
El intentar buscar y aportar espacios para los fundadores, el intentar ayudarles a “jubilarse”, el intentar hacer comprender que el siglo XXI es “digital”, es fundamental para que se percaten de que sólo les queda seguir aprendiendo para aportar, por lo que si no es así, se deben apartar….